A menudo, el sonido es nuestro primer contacto con la realidad. Escuchamos aquello que todavía no vemos: algo que ocurre detrás de una pared, al otro lado de una puerta o lejos de nosotros. El oído percibe su presencia y la imaginación construye una imagen. El sonido no solo da cuenta del mundo: también puede reinterpretarlo, devolvernos una realidad ausente o permitirnos imaginar otra.
Este año, Documental Expandido de la 28 MIDBO explora el sonido de lo real a través de ocho propuestas que recorren la instalación, el cine analógico, el archivo, la creación sonora, el concierto y la conferencia performática. Obras en las que escuchar se convierte en una forma de aproximarse a los cuerpos, los territorios y las memorias, pero también de descubrir las fuerzas políticas, afectivas e históricas que los atraviesan.
Del 28 de octubre al 16 de noviembre, la Sala E de la Cinemateca de Bogotá reunirá cuatro obras. «Circo», de Daniel Torres, y «Patrimonio líquido II», de Sergio Díaz, parten de imágenes silentes filmadas en 16 milímetros. Frente a ellas, el sonido debe aparecer: puede surgir de la película que atraviesa el proyector, de la improvisación en vivo o de nuestra necesidad de imaginar cómo suenan esos recuerdos y territorios.
En «Cartografías de la reclusión», de Yareni Velázquez Mendoza y Tramas Encendidas, las voces de mujeres privadas de la libertad atraviesan fotografías, bordados, animaciones y retratos sonoros. Escucharlas permite que sus memorias desborden los límites físicos del encierro. En «Arenarias», de Isabella Arenas, el rumor de una maldición familiar y una sonoridad que parece anticipar el destino acompañan un relato de duelo, herencia y muerte situado en el paisaje santandereano.
La sección se extiende hacia tres conciertos. El primero rinde homenaje al compositor y artista sonoro Roberto García Piedrahita. Fragmentos de «Fragmentos», de Carlos Santa, y de «Batallas sagradas» y «Quién paga el pato», de Pablo Mora, permiten recorrer distintas maneras de construir el cine desde el sonido: recuperar la música del cine silente, escuchar las expresiones religiosas del país e imaginar la sonoridad de un futuro proyectado desde Bogotá. El homenaje culmina con una interpretación en vivo creada a partir de materiales inéditos de Roberto García.
En «Diario de una oreja», Diana Martínez Muñoz, acompañada por José Delgadillo Gaviria y Guateque Cine, convierte su experiencia de escucha en una conferencia performática. Su vida con la audición de un solo oído, la llegada de un implante y su trabajo como sonidista para cine abren una reflexión sobre el cuerpo cyborg, la escucha mediada y la construcción sonora de la imagen.
Finalmente, el concierto doble reúne «La guerra invisible», de Alberto Vargas, y «Periferias de escucha, archivo de memoria», de Juan David Guerrero, Hernán Darío Guzmán y Hugo Herrera. La primera interviene sonoramente un documental de propaganda sobre las campañas estadounidenses contra la fiebre amarilla en Colombia, haciendo audibles las relaciones de poder y control ejercidas sobre el territorio y los cuerpos. La segunda pone en diálogo los archivos institucionales con las memorias vivas de comunidades migrantes y desplazadas de Ciudad Bolívar.
Entre voces, rumores, máquinas, películas silentes, archivos y resonancias, Documental Expandido propone escuchar lo que las imágenes no muestran. Porque el sonido guarda las huellas de lo vivido, pero también puede traerlas nuevamente al presente y transformar nuestra manera de imaginar la realidad.





















