Andrés Madrigal revisita, junto a su padre, una vida entre las cenizas; busca entre sombras y carbón los rastros de su abuelo Cruz Bernal, un hombre que ocultó su homosexualidad ante un mundo conservador, pero cuyos textos poéticos revelan su forma de ver el amor en su entorno.
«Hombres perdidos» termina siendo un acto de liberación para un linaje masculino, pues pone en tensión las formas de reflejarse en el otro y reivindica la valentía de un hombre que transita en una época difícil.
Este ensayo documental atraviesa las metáforas de un ave que renace de las cenizas y que aún sigue ardiendo en la llama viva del amor de su familia; escudriñando el archivo y el testimonio familiar, nos adentra en un viaje que permite reflexionar sobre huellas que van más allá de la muerte, y deja una instancia de renacimiento de pensamientos e ideas sobre cómo encontrar un lugar en el mundo. En creer que hay que morir por lo que uno cree pero, sobre todo, aprender a vivir con quien uno es.