Narrado en primera persona por el propio edificio, este documental cuenta la transformación del antiguo Rómulo Gallegos en el barrio Lucero Bajo. A través de los recuerdos de sus fundadores, maestros y exalumnos, este espacio renace hoy como un CREA: con un corazón que late fuertemente, llenando de arte, color y vida a la localidad de Ciudad Bolívar.
«He cambiado de nombre, pero mi alma… mi alma sigue siendo la misma». Así habla el protagonista de esta historia. Nacido como el colegio Rómulo Gallegos —y vinculado a una sede hermana en Meissen—, este espacio fue levantado y sostenido por el amor y la entrega de Doña Lola y Don Julio, sus fundadores.
A través de una íntima voz en off y los testimonios de fundadores, maestros y exalumnos, la estructura relata cómo «cambió de piel» al compás del tiempo. Los recuerdos de las viejas aulas se entrelazan con su presente: hoy, transformado en un centro CREA, sus pasillos renacen como laboratorios de creación donde niños y jóvenes exploran su sensibilidad artística.
Este documental es un homenaje a la memoria comunitaria y a la metamorfosis de un lugar que pasó de ser un colegio tradicional a un faro inagotable de arte, color y vida para Ciudad Bolívar.













