El peso de la historia se vuelve ligero en manos de los niños. Un grupo de pequeños se convierte en un equipo de entrevistadores en un parque de Budapest, cementerio de enormes estatuas comunistas. Sus preguntas y observaciones despiertan ecos olvidados y, mediante un montaje lúdico, la película captura en este espacio acotado la magnitud del pasado y el presente de un país.
Sinopsis

Reseña
«¡Armas, tomen las armas!», es el grito silente de la revolución que guía al Ejército Rojo en la eternidad de este cementerio de recuerdos erosionados. En el museo al aire libre Memento Park, las estatuas no solo simbolizan las ideas de una dictadura que ya gobernó, sino que también mantienen viva la memoria de una historia que Hungría prefiere no olvidar. Un grupo de niños recorre el parque como equipo de entrevistadores, y sus preguntas despiertan ecos que parecían enterrados junto con el régimen que las erigió.
A través de un montaje creativo, el cortometraje juega con el material de archivo y las estatuas que convergen con diálogos y un diseño sonoro juguetón. Al convertir a un grupo de niños en entrevistadores, permite explorar nuevos dispositivos narrativos que descentralizan quién tiene la autoridad para hablar sobre el pasado.
Por medio de una mirada infantil guiada por la curiosidad, plantea la historia como un ejercicio necesario de memoria colectiva, pues no basta con saber qué pasó; hace falta sentirlo y reconocerse en ello, porque solo así una sociedad puede actuar a partir de su propio legado en lugar de repetirlo sin darse cuenta. Al fin y al cabo, las estatuas también pueden morir cuando se derrumba el material que las sostiene, y lo mismo ocurre con la memoria que representan.
Si nadie vuelve a mirarlas, a preguntarles, ni a sentirlas, el recuerdo muere con ellas.
Por Samanta Holguín Valencia
Siempre se dice que los niños están dotados del poder de la imaginación, que pueden hacer de un armazón de sábanas y almohadas el castillo de un rey o la plataforma de lanzamiento de una nave intergaláctica; pero, ¿y la imaginación social y política?, ¿también les pertenece?, ¿qué diría un grupo de niños sobre un cementerio de estatuas de la época soviética en Budapest?, ¿qué diría sobre la naturaleza social de una estatua? Las estatuas mueren, dicen ellos, y ahora, como fantasmas y cadáveres indisciplinados, pueden posar para la selfie de un turista frívolo, pueden hablar sobre la liberación de Budapest de la ocupación nazi por parte del Ejército Rojo o del triunfo de la Revolución Húngara en 1956 sobre ese mismo ejército que los había liberado, o pueden hablar sobre la memoria histórica. «¿Cuál es su estatua favorita?», es todo lo que pregunta este pequeño grupo de niños entrevistadores a los turistas desprevenidos. En su juego, terriblemente serio, son comunicadores sociales, cronistas, que interpelan a los adultos con el mismo candor con el que preguntarían por qué el cielo es azul. El telón de fondo es el bronce, la piedra y el mármol de una época en la que las ideologías sociales y políticas fueron forjadas con esos mismos materiales en la conciencia de los ciudadanos.
Por Javier Mican Rodríguez
Thais Fernandes
- Brasil, Hungría, Portugal, Bélgica
- 2026
- 12 min
- Producción: Thais Fernandes
- Fotografía: Thais Fernandes
- Sonido: Kiko Ferraz Studios
- Montaje: Thais Fernandes
Trailer
Funciones
- 4 de noviembre / 19:30 HSala 3
Duración total: 100'

Thais Fernandes
Cineasta documental. Entre sus trabajos se encuentran el premiado cortometraje «A Female Body» (BFI, 2018), el largometraje documental «Portuñol» (48.º Festival de Cine de Gramado) y la serie «After All, Who Is God?» (Prix Jeunesse International, 2020). En 2025 estrenó en salas su segundo largometraje documental, «MSD’UP – My Life with Multiple Sclerosis» (26.º CINEPE). En 2026 presentó «Statues Also Die?» en el IFFR y actualmente desarrolla la serie documental «It’s (Almost) All Online (But Hold On)» para la cadena pública nacional de Brasil, EBC/TV Brasil.






