Cada vez más frecuentemente la tierra se manifiesta de poderosas maneras, recordándonos que, como humanidad, solo estamos de paso, que le debemos la vida y completo respeto. Después de que la tierra se mueve, se sacude y llora, es necesario abrazarnos para volver a confiar y darle sentido a seguir con vida.
Esta curaduría se compone de tres cortometrajes latinoamericanos y de la diáspora, que trabajan con el sonido como eje primordial y abordan estas manifestaciones y las búsquedas para resurgir al ser despojados del territorio: «Ciclón» (1963) del director cubano Santiago Álvarez, pionero de la musicalización del documental político; «Nacer de nuevo» (1987) de nuestra maestra y compañera, la documentalista colombiana Marta Rodríguez; y «Canción para un nuevo mundo» (2021) de la sensible directora haitiana, residente en Canadá, Miryam Charles.
Las películas nos invitan a cuestionar la manera en que se ha narrado el dolor y la tragedia desde el documental, brindándonos la posibilidad de creer en el poder del cine, la invención y la organización humana para responder ante la crisis, recordándonos la importancia del amor y la determinación para nacer de nuevo, escuchando siempre la vida para construir un nuevo mundo.




