En octubre de 2018, el cineasta Mohanad Yaqubi recibió una propuesta de colaboración de Jocelyne Saab, poco antes de su muerte. En respuesta a esta última invitación, Yaqubi se adentra en sus archivos y rastrea los vínculos entre el arte y la lucha política, mientras explora el impacto personal de una vida comprometida con la justicia.
«Revolutionaries Never Die» rinde homenaje a una cineasta árabe independiente que documentó personas y lugares destinados a desaparecer. A través del montaje cronológico de sus imágenes, la película construye un retrato vívido de Saab, reflejando su persistencia política y su papel como cineasta en tiempos de lucha.
La película utiliza la propia voz de Saab y un collage de sus extensos materiales multilingües —incluidos rushes y montajes— para reconstruir su trayectoria durante la década de 1970. Desde su mirada única, aborda la vida política árabe, en particular la revolución palestina y la convulsa situación del Líbano.
Situada en el conflictivo presente de 2026, la película mira hacia el pasado para avanzar hacia el futuro. Entreteje la geopolítica y la emoción personal mediante operaciones cinematográficas que alteran la memoria y el contexto. Este ejercicio de revisión del pasado busca transformar nuestra percepción del presente y cuestionar las ideas que damos por establecidas.











