La Yrupé es un nenúfar amazónico nativo de los ríos Paraná y Paraguay. De sus raíces rizomáticas crecen tallos espinosos que se abren en grandes hojas carnosas y flotantes de hasta dos metros de largo. Su hermosa flor, con más de cien pétalos, florece durante dos noches, una vez al año. La Flor de Yrupé es el título de una película perdida que Guillermo Fernández-Zúñiga —fotógrafo, cineasta científico y biólogo, nacido en 1909 en España— realizó sobre la planta, durante su exilio en Buenos Aires tras la Guerra Civil Española. Setenta años después, la búsqueda del film perdido y el proceso de cuidado de la Yrupé nos lleva a reflexionar sobre las intersecciones entre humanos y no humanos, entre colonialismo y exilio, entre historia natural e identidad nacional para contar nuevas historias y acceder a nuevas posibilidades de relación con nuestros entornos.

Reseña
¿Hasta dónde estaríamos dispuestas a viajar para romper con un sistema de poder que va en contra de nuestra forma de concebir el mundo?
La búsqueda de «La flor de Irupé», una película perdida de Guillermo Fernández-Zúñiga, pionero español del cine científico de principios del siglo XX, lleva a Candela Soto —su sobrina nieta— por archivos nacionales, historias familiares y territorios atravesados por el exilio. Lo que comienza como la recuperación de una película se convierte poco a poco en una investigación de silencios familiares y lo que no aparece en las imágenes. Fernández-Zúñiga atravesó la Guerra Civil, la resistencia francesa y el exilio en Argentina. Su vínculo con las instituciones educativas de la República y con el Partido Comunista hizo que su trayectoria fuera amenazada durante la dictadura franquista. Décadas después, Candela vuelve sobre sus rastros para intentar reconstruir una historia que no aparece completa en los archivos.
Mientras la investigación avanza, también crece una flor. «Yrupẽ» aparece lentamente en las aguas de Buenos Aires, con su tallo y abriendo sus hojas capa por capa. En la mitología guaraní, la flor de yrupẽ está ligada a una historia de transformación y deseo. Su presencia introduce otra forma de relacionarse con el archivo, lejos de la clasificación científica que orientó la mirada de Fernández-Zúñiga; la botánica, la mitología y la inminencia del exilio político comienzan a desvelarse. La investigación histórico-científica se eleva al contaminarse de fabulación crítica.
«Yrupẽ» recorre archivos nacionales que estaban destinados a otros usos mientras hila memorias familiares prohibidas con los retazos de una película perdida. En este cruce entre activismo político, divulgación científica y pulsión fílmica, el cine aparece como una forma de desentrañar los mecanismos de poder que atraviesan las imágenes y sus instituciones. Así, mientras crece lentamente la flor, emerge la posibilidad de encontrar contranarrativas de las violencias estatales y recuperar una mirada aguda sobre el presente político. El cine es aquí, como escribió Felipe Gómez Pinto, una obstinada visión de instrumento de transmisión y cambio.
Por Laura Alhach
Candela Sotos
- España
- 2025
- 80 min
- Producción: Catarina Boieiro
- Fotografía: Candela Sotos
- Sonido: Dídio Pestana
- Montaje: Juan Carrano, Caterina Monzani
Trailer
Funciones
- 1 de noviembre / 18:30 HSala 2, Cinemateca de Bogotá
Estreno en Colombia
Duración total programa: 114'

Candela Sotos
(Madrid, 1986). Artista y cineasta. Estudió Comunicación Audiovisual en Madrid y un obtuvo Máster en Arte Contemporáneo y Fotografía por la Université Paris VIII. También fue parte del Programa de Artistas de la Universidad Torcuato di Tella de Buenos Aires. Su trabajo se ha presentado en instituciones y espacios expositivos como CRA Matadero Madrid, Cineteca, Círculo de Bellas Artes, Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti (Buenos Aires), Fundación Cerezales FCAYC, Centro Pompidou Málaga, Fundación Sandretto Re Rebaudengo, DA2 Domus Artium, entre otros.
Ha participado en proyectos como la Primera Escuela Latinoamericana sobre el Antropoceno Urbano (ENS- Lyon / UNSAM-IDAES) o la residencia de investigación del Festival Internacional de Cine Punto de Vista- Centro Huarte. Su primer largometraje documental, «Yrupẽ», se estrenó en el Festival Visions du Réel (2025) y recibió el Premio DOC España en SEMINCI, Premio José María Berzosa al Mejor Documental en Cinespaña, el Premio Latexos en Novos Cinemas, el Premio a Mejor Película de la sección Escáner de Márgenes, Premio Panorama en Docs Valencia y una Mención Especial en Laceno d’Oro. Actualmente está desarrollando su segundo largometraje y es residente en la Academia de cine (2026-2027).






